Hola, gracias por estar aquí; sabemos que dar este paso no siempre es fácil.
Astrolabio es un espacio de acompañamiento psicológico donde trabajamos tres terapeutas con distintas técnicas que se pueden ajustar a lo que buscas. Compartimos valores como el respeto, la integridad y el profesionalismo. Asimismo, en nuestro trabajo terapéutico, actuamos de manera compasiva para acompañar los procesos de crecimiento, aceptación y cambio.
Te invitamos a conocer nuestros perfiles y formas de acompañamiento.
Atención presencial y en línea.
No utilizamos bots, te pedimos paciencia en lo que contestamos.
Terapeutas:
Una pequeña reflexión sobre cómo te encuentras.
Una pequeña lista de los beneficios de ir a terapia.







A veces no es fácil entender o explicar lo que sucede y podemos sentir que nos rebasa.
En Astrolabio hacemos una pausa para observar y encontrar nuevas formas de afrontarlo.
Si este espacio te ha sido útil, puedes compartir tu experiencia en Google.
Presencial o en línea
Servicios
Costo por consulta $750
Presencial: Calle 5 de mayo #104, col centro, Qro, Qro.
En línea: Se recomienda un espacio cómodo y seguro para poder expresarse sin problemas.
Presencial o en línea:
Un taller para revisitar mi pasado, reconocerme, aceptarme y caminar al futuro.
Duración: 10 sesiones.
Costo: $5,000 o $500 cada sesión (incluye material)
Brindamos talleres y charlas sobre comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo
¿Por qué ir a terapia?
Si estás pasando por un momento difícil, te recomendamos hacer este ejercicio en compañía de alguien y en un espacio seguro.
Más que un test, este ejercicio busca: 1) reflexionar sobre cómo piensas, sientes y reaccionas frente a situaciones difíciles, 2) observar con qué intensidad, frecuencia y duración aparecen y 3) evaluar qué tan capaz te sientes para lidiar con ellas.
La ansiedad, la tristeza, el enojo, el miedo o el conflicto forman parte de la experiencia humana y todos atravesamos momentos donde podemos sentirnos rebasados. Queremos decirte que eso que resulta desagradable, no eres tú, son formas en las que el cuerpo y la historia han aprendido a responder. El trabajo terapéutico consiste en comprender mejor lo que ocurre, relacionarte de otra manera contigo y encontrar formas más útiles y menos dolorosas de utilizar tus recursos personales.
Te invitamos a responder desde una postura autocompasiva. Más que pensar en términos de bueno o malo, correcto o incorrecto, pregúntate:
¿Me siento satisfecho con esto o me gustaría transformarlo?
- Me siento relativamente satisfecho con la dirección que lleva.
- Hay aspectos importantes que me gustaría transformar.
- Me siento estancado o desconectado.
- Siento que sobrevivo más de lo que vivo.
- Me cuesta imaginar qué deseo realmente.
- Puedo sentirlas y eventualmente disminuyen.
- Me cuesta trabajo, pero encuentro maneras de regularme.
- Siento que me sobrepasan y no sé qué hacer con ellas.
- Intento distraerme o evitar sentirlas.
- Siento que permanecerán así para siempre.
- Puedo hablar de ello y expresar cómo me siento.
- Me cuesta decirlo y suelo guardármelo.
- Reacciono impulsivamente o con enojo.
- Me alejo y dejo de hablar por un tiempo.
- Paso mucho tiempo pensando en ello aunque quiera soltarlo.
- Intento comprender lo sucedido y hablarlo.
- Me cuesta reconocer mi participación en el conflicto.
- Siento culpa durante mucho tiempo.
- Me alejo o espero a que el problema se resuelva solo.
- A veces reacciono de formas que después no entiendo del todo.
- Pienso que probablemente está ocupado y responderá después.
- Me inquieto un poco, aunque logro tranquilizarme.
- Comienzo a imaginar que hice algo mal.
- Siento mucha angustia o abandono.
- Me enojo o reacciono impulsivamente.
- Intento comprender qué pasó y aprender de ello.
- Me cuesta trabajo, pero eventualmente logro soltarlo.
- Me juzgo con dureza.
- Siento vergüenza o fracaso durante mucho tiempo.
- Pienso que el error define quién soy.
- Mi cuerpo se altera, pero logro regularme con el tiempo.
- Mi respiración o ritmo cardiaco se aceleran y no siempre sé por qué.
- Vivo con tensión o alerta frecuente.
- Algunas reacciones físicas aparecen incluso cuando intento tranquilizarme.
- Me cuesta identificar lo que siento corporalmente.
- Mi cuerpo se tensa, pero puedo regularme.
- Me cuesta descansar o desconectarme.
- Tengo molestias físicas frecuentes.
- Me siento constantemente agotado o acelerado.
- Me cuesta identificar lo que siento corporalmente.
- Reconozco dificultades y también capacidades.
- Siento que todavía estoy construyéndome.
- Me enfoco principalmente en lo que me falta o falla.
- Me cuesta imaginar cambios posibles.
- Siento que ciertas experiencias definen completamente quién soy.
- Suelo buscar maneras de afrontarlas.
- A veces me paralizo, aunque eventualmente reacciono.
- Siento que no tengo herramientas suficientes.
- Espero que las cosas cambien solas.
- Me cuesta imaginar alternativas posibles.
- Siento que existe equilibrio entre lo que doy y recibo.
- Me cuesta poner límites o priorizar mis necesidades.
- Con frecuencia siento desgaste por dar demasiado a los demás.
- Exijo un trato especial o mucha atención de las personas cercanas.
- Me cuesta confiar en los demás.
- Generalmente puedo sentirme cercano y seguro.
- Me inquieta sentir distancia o cambios en la relación.
- A veces temo ser abandonado o reemplazado.
- Suelo guardar distancia emocional para protegerme.
- Me cuesta expresar lo que necesito emocionalmente.